domingo, 5 de agosto de 2007

EL “COFI SOP” Y LO “SUS”


Y lo digo así, para los que así lo habéis leído. Claro que así escrito, no vais a saber de lo que estoy escribiendo. Así lo decimos los que,( y sin ánimo de presumir),los que manejamos el inglés de toda la vida.
Y no es pretencioso de mi parte porque tengo que aclarar y ya muchos lo sabéis, que durante un montón de años dirigí una escuela de Idiomas, ya desaparecida cuando me jubilé. A mí aún me relucen los ojos. Por tanto, son esos muchos años, en los que el leer o escuchar inglés fue para mí el pan nuestro de cada día.

Para los que se quedaron al margen del inglés, para los que pensaron que se entendían, que tenían bastante con el español, el título de este articulo quedaría así:” Coffe shop” y en otra tienda “Shoes”
.
Lo estoy viendo en tiendas de Albacete. Eso y muchas cosas más, escritas en inglés, aparecen ya, y cada día con más frecuencia, en carteles que anuncian comercios o productos.

Bien está, hasta necesario lo encuentro que, en estaciones, en aeropuertos o en ciudades fronterizas o costeras, haya indicaciones en inglés por ser el idioma internacional de más uso, con el fin de facilitar al turista su manejo por la nueva ciudad.

Como yo me encontré en el Japón, y en países árabes, donde te encuentras que, todos los avisos de interés están en las estaciones, en los aeropuertos y en los hoteles e incluso en los restaurantes y comercios en inglés.

Pero que, en una pequeña ciudad interior como es la nuestra, donde el número de turistas extranjeros que nos visitan se pueden contar con algo más de los dedos de una mano...Lo encuentro fuera de lugar e innecesario.

Abundando en la idea de que es innecesario, tengo que añadir que, en ese escaparate, lleno de zapatos de todos los modelos, se ve clarísimamente que lo que venden son zapatos. Sin posibilidad de confusión. Y el " shoes" más que aclarar desconcierta.

No es mi misión indagar, pero sería interesante preguntar al vendedor cuanta gente entró diciendo: Déme un par de "sus" del 39. Ninguno. Seguro.

Si en una zapatería es evidente el artículo que exponen y venden, en una cafetería es aún menos necesario el cartelillo de marras.

El olor, ese olor inconfundible del café recién hecho, te alerta, te llama, cuando pasas por la puerta. Aquí venden café. Ni siquiera necesitamos el "Shop". Allí están haciendo café para que tú, que pasas por la puerta, entres a saborearlo. Si eres funcionario, además, a charlar un ratito. Que todo es necesario en la viña del Señor.

El sandwich, la baguette, la pizza,un kebab. Estamos invadidos. Nos rodean otras culturas. Otros nombres.

Adiós al bocadillo de salchichón. Adiós al pan y chocolate de todas las tardes. Al salir del cole. Adiós al pan con vino y azúcar

Las alpargatas de aquellos tristes años, se convirtieron en deportivas de marca. Las culeras, tapando rotos, disimulando excesivo uso, se convirtieron en romper lo nuevo. Agujerear, desteñir unos vaqueros para que no parezcan nuevos.

Si quisiera, que no quiero, disimular mis muchos años, sería imposible porque mis comentarias dan cuenta de que viví unos tiempos muy distintos a estos y que, segura estoy que muchos jóvenes no sabrán, a veces, de lo que estoy hablando


Ahora las cosas se piden por la marca. Ya nadie dice: Me voy a comprar unos pantalones. Ya nadie dice: Salí a dar un paseo de una hora, como me dijo el médico. Ahora saliste a hacer footing, jogging.
Para salirse de ese "Gran Hermano" que se cuela a todas horas la gente hace zzaping
Pasar la tarde chateando. Chatear era, en otros tiempos, ir a tomar unos vinos. Un chato de vino. O lo que se terciara... Ya puestos...
Hoy chatear es lo que hacen muchos jóvenes y que si le llamamos deporte .es de los que no cansan. Como el baloncesto. Y que pueden pasarse una tarde "hablando" con alguien al que no han visto en su vida.
Y hoy con mi casi reciente blogg estrenado yo estoy tambien bloggeando y ya tengo amisgas
La invasión de nuevas palabras quita de la circulación muchas de las nuestras. De las de toda la vida. Tahona. Ultramarinos, cerrajerías, zanguango, tejidos, mochales...
Pero esto es así y no nos puede extrañar, porque de siempre hemos sabido que el idioma es algo vivo que evoluciona, que crece. Supimos que a cada época le acompañó una forma de lenguaje y que el de estos tiempos está lleno de modismos ingleses.
Lo que estaba diciendo .Invasión de otros mundos
Yo nuestro español lo sigo encontrando muy guay. A mi me mola. Cantidubi. Chao.

2 comentarios:

Su dijo...

Hola Ysabel. Nuestro idioma, con todos sus dialectos y diferencias regionales es tan rico como el que más. Estoy completamente de acuerdo contigo. No tenemos porque usar versiones de nuestras voces en otros idiomas. En mi país, Uruguay, se puso de moda, en cierto momento, sustituir la c en su sonido fuerte o la q por la k. Entonces veías: Karnicería, Kosaslokas, Todokarne, Kepasa, etc, etc. Esa moda pasó, pero los cartelones persisten.
¿Y los que ponen nombres terminados en "ini" para darle un pretendido toque italiano? Y así surgen los Pastini, Canini, etc. ¡Mundini loko!
Abrazos

BETTINA dijo...

Compartimos profesión, Ysabel!!! Yo me pasaba las 24 horas hablando solamente inglés, por lo que hablar conmigo en castellano, se transformaba en una especie de tortura china. Un tiempo después de estar en España, mi ahora marido me dice que acababa de comprarse un nuevo tractor: según él, un "iondi". Después de jurarle y perjurarle que nunca había oido esa marca, caí en la cuenta que se refería a un John Deere. Yo alucinaba!!! En Uruguay, tal y como dice mi amiga Su, nos yankizamos. No tenemos centros comerciales, sino shopping centres, tenemos pubs en vez de bares y podría seguir con una lista interminable. Desde que dejé la docencia del inglés, he vuelto a ser una persona normal, y España ha ayudado, pero aún me cuesta decir DVD, en vez de Di, Vi, Di.