domingo, 16 de septiembre de 2007

¡BOOM!


Este” boom” es como un ruido. Como un algo que explota .Se emplea también para otras cosas. Por ejemplo: Boom demográfico. Es cuando, los de siempre, tienen más hijos que los que se han de menester. O sea, que sobran hijos .En otros sitios están faltando
Está también el boom económico. Es cuando ganan muchísimo más dinero de lo previsto. Los de siempre. Los mismos de siempre
.
Esta expresión se empezó a usar en los dibujos animados, en los tebeos y en los comics. Por cierto:¿ Es tebeo lo mismo que comic? Cada día que pasa ignoro más cosas. Sé menos. Y es que cada día hay más cosas que saber
.
El boom de hoy es el de Albacete. Para la ciudad de Albacete, que está haciendo una explosión, un boom, un espectacular desarrollo, un ponerse al día, un embellecerse, un modernizarse..

. Como ese gusanillo que sale de su crisálida, así está apareciendo nuestra ciudad, desde su medianía provinciana, a codearse con las grandes urbes españolas
.
De repente, y como movida por un resorte, empezó a desarrollar grandes proyectos. En estructuras, en edificios, en vías de comunicación, en grandes superficies..
.
Este Albacete no se parece en nada al de hace unos años .Yo diría que es otro.

Los que vivimos, por razón de nuestros muchos años, esa ciudad recoleta, pueblerina, íntima, de esos años ya pasados, no encontramos puntos de conexión con esta nueva ciudad.

Ya nada es lo que era. Hay ya muy pocas cosas que permanezcan. Todo se cambió. Se ensanchó. Se mejoró.

Podéis decirme que, en mayor o menor escala, está pasando en todas las ciudades españolas

. Me diréis que esto es el progreso. Decidme si queréis, que son los nuevos tiempos. La modernidad. El desarrollo

… Y yo voy y me creo todo lo que me digáis. Pero creerlo no es asimilarlo. Saberlo no es entenderlo.

Yo ayer visité por primera vez Imaginalia. Que no sé por qué he estado un tiempo llamándole Parafernalia. ¿Asociación de ideas quizás?

Hace unos días visité la ampliación de Erosky. En la pasada Navidad, la Calle Ancha.

Estoy viviendo y viendo desde mi balcón, el nuevo aparcamiento de la Avenida de España, mi calle, con su nueva iluminación zona ajardinada...

... Paseo por la Avenida de Capitán Cortés. (Lo que toda la vida dijimos carretera de circunvalación)...La fuente, en el cruce de la carretera de Las Peñas y su entorno.
..
Se me llenaron los ojos de modernidad. Me espanté con tantas tiendas, tantos cines, tantas calles, tanto lujo
...
Hoy las tiendas se montan con lo más nuevo y mejor .Con muchísima luz. Con grandísimos escaparates. Con grandes espacios
...
Y no es que me asombrara. Yo esto ya lo había visto en Estocolmo, en Londres, en Praga. En Tokio. En todas esa grandes ciudades que yo visité hace mucho tiempo
.
Pero siempre volvía a mi provinciana ciudad. A mi Albacete pequeño, entrañable, cómodo, íntimo...A esa ciudad en la que todos nos conocíamos. En la que todos sabíamos quien era cada quien. Incluidos su vida y milagros..
.
Hoy me pierdo en calles, en tiendas, en gente... Y puede ser, y no digo que no sea, que mi pequeñez venga de mi edad. De mi falta de la energía necesaria para desenvolverme en estos grandes espacios.

La ciudad se me está quedando grande
.
Segurísima estoy que, a todos los mayores... A todos esos a los que van dirigidos mis escritos, les está pasando lo mismito que a mí
.
¿Que no nos gusta la nueva ciudad? Pero ¿quien ha dicho tal cosa? ¿Acaso yo dije eso?. Nos encanta el nuevo Albacete .Sería como si dejásemos de querer a nuestros hijos porque crecieron .Se hicieron grandes .Y yo amo a este pueblo con todo mi corazón.

Este gustarnos el nuevo Albacete, es compatible con añorar ese otro que vivimos los mayores

. Ese otro pueblo en el que, si querías una docena de escarpias, contadas una a una encima del mostrador y liadas después en un paquetillo, tenías que ir, necesariamente a Legorburo o a la ferretería de la Plaza.

Ni siquiera tenías que decir la Plazo Mayor. ¿Para qué? No había posibilidad de confusión.

La añoranza es un bálsamo muy bueno para cuando la cabeza se te llena de luces, de ruidos, de espacios... Cuando los ojos se te colmaron de tantos artículos expuestos y que trajo el progreso y el consumismo y que tú, a poco que lo pienses, te preguntarás: ¿Y pudimos vivir sin todo esto? Y si eres sincero tienes que contestar: Por supuesto que pudimos.

¡Ay la añoranza cómo remueve el corazón! ¡Y cómo desconcierta el pensamiento!

Curada ya de este ataque de morriña, tengo que reafirmarme en la idea de que, Albacete está quedando precioso. Vale.

1 comentario:

Mª Gemma dijo...

Yo vivia antes en Bilbao, que ya no es lo que era antes, estoy de acuedo en que las ciudades agrandan y mejoran, pero aun con todo se nos quedaba grande, y aunque trabajamos en Bilbao, nos vinimos a Noja, un pueblo precioso al lado del mar y a unos 83 km de Bilbao, los viajes merecen la pena, solo por volver al pueblo, a su vida apacible, a ese conocernos todos, a la libertad de mis hijos, etc..
Muchos besos