viernes, 23 de noviembre de 2007

CARTA A UNA AMIGA

Querida amiga: La primera vez que te compré, entonces eras en blanco y negro, fué para ver la boda de Balduino y Fabiola.

Creo que en aquella ocasión hubo un subidón enorme de ventas de vosotras las teles.
¿ Quien me iba a decir que asistiría a una boda real en primera fila? Desde entonces te consideré mi buena amiga.

Eras la que me abrías, nos abrías, las puertas a un mundo maravilloso al que nunca hubiéramos podido llegar.

Rompiste, de alguna manera, una gran parte de las diferencias sociales.

Si Don Braulio y su señora habían estado en París .. yo. desde mi casa. conocía París mejor que ellos. Si el médico y doña Casta (su casta esposa) había visto actuar a Raphael en Madrid...cuarenta veces yole había visto y oído cantar " El tamborilero".

Corridas de toros, partidos de fútbol de los mejores equipos, películas, teatro, modas, costumbres, ciencias, documentales, historia, dibujos... etc.

¿Se puede pedir más de una cosa tan pequeña, que no protesta de nada, que no ocasiona molestias y que te ofrece todo esto con solo apretar un botón? ¿Cómo no te voy a querer?

He dicho que rompiste en gran medida barreras sociales. Por supuesto.. Pero hay más.

Has hecho compañía, grata compañía a un montón de amargas soledades. Esas tardes largas, interminables de personas viejas,enfermas, impedidas, sin poder salir a la calle, rumiando su soledad... Por ellos y por muchos más, gracias, amiga mía.
¿ Y por qué ahora casi no me hablo contigo? ¿Qué nos ha pasado? ¿Qué se nos ha roto?
Lo sé. Y tú no tienes la culpa. Te han prostituído.

Naciste para otra cosa. Tenías que enseñarnos a " saber estar". Mostrarnos gente distinguida, culta, de la que pudiésemos aprender modales y costumbres, de las que, poco a poco, aprendiésemos a hablar mejor y a comportarnos...

Y ahora nos muestras a gente que ni siquiera nos enseñan como es el pueblo español en la actualidad. Hay que bajar mucho muchísimo en la escala social, para encontrar esa clase de gente tan grosera, tan procaz, tan sin valores, tan sin modales que llenan tantas horas de televisión.

Naciste para que desde nuestras casas fuésemos adquiriendo conocimientos de todas clases. Ibas a ayudarnos a salir de nuestra ignorancia. ¿ Y cuales son ahora tus enseñanzas?. Por lo pronto muy poco variadas. Diríamos que se mueven en un palmo de terreno.

Sabemos de la longitud del pene de algunos " famosos ". Sabemos que" Marilina y Pepín se están conociendo ".

Yo, a pesar de oírlo con frecuencia. sigo sin entender esto. Conocerse es: Buenas. Buenas. Aquí Marilina, Aquí Pepín. Y ya se conocen... ¡vamos digo yo!

Otra cosa es que aún no son amigos. Que no tienen intimidad.

Pero me da en la nariz que se están refiriendo a otra cosa. Creo que lo que pasa es que están comprobando si el fogueo íntimo de esa primera noche, les va a durar por lo menos un mes. Y además no les dura.

Bueno ¿y a mi qué? ¿Para que quiero yo saber que a Pascuala Martinez de Almodovar de los Tinajeros la engañó su marido? ¿Es interesante saber que Micaela Garcia ha hecho las paces con su cuñada (que por cierto es una mala pécora) y que ya la ha perdonado ? ¿ Me interesa saber que el famoso de turno lo han visto en el AVE? Y así hasta mil.
Morboso, sin interés, vulgar, soez, repetitivo, sin clase, sin imaginación... Y así hasta mil. Mejor diez mil
¿Qué te han hecho amiga mía? Menos mal que te dejaron el botón de apagar. Pero tú no naciste para estar apagada.
Y yo apagada y todo te quiero. Vuelve, por favor, a ser mi amiga.

Con mucho cariño

2 comentarios:

Nerim dijo...

Yo también la tengo apagada desde hace muchos meses y cuando la enciendo solo veo el satélite, pero televisión no veo, por no ver, no veo ni los teledirarios, están todos manipulados y solo nos informan de aquello que unos cuantos deciden de que tenemos que estar informados. Ya me gustaría que volvieran las obras de teatro, las buenas series y buenos programas de entretenimiento.
Como siempre tu post es excepcionalmente bueno.
Un fuerte abrazo

La Filistea dijo...

Pues no hay mucha diferencia, aquí en USA, también la tele está pasando a ser "segundo plano", yo que tanto anhelaba los documentales, ahora resulta que me los sé casi de memoria.
¡No paran con eso de la guerra!.

Uff, menos mal (como decis) que sigue teniendo el botón de apagado.

Saludos mi querida Ysabel