domingo, 25 de noviembre de 2007

TE PUEDE LLEGAR LA MALDICIÓN...


Así que, ¡tened cuidado! No os dediquéis a hacer tontunas, que con las cosas de comer no se juega.

Y han tenido que ser varios. Esto no lo ha podido hacer una persona sola.
Primero, sería un científico, seguro, un investigador, un súper-forense que ese día no tenía nada mejor que hacer y se dijo: ¡ Voy a ver de que pie cojeaba Tutankamon!

Con lo poco que queda, porque queda poco, como ya sabéis, con un pelo, con una pizca de uña, con una pizca de bazo... No. De bazo no queda nada. Eso es seguro.

Con una pizca de lo que fuera...empieza con los frascos de colores, con las miradas por el microscopio, poniendo cada vez distintos cristalillos y dándole al torno para más o menos potencia... En fin, con todos los procesos que lleva una investigación exhaustiva... Y…¡Albricias! Ya tenemos resultados positivos: "A Tutankamon le gustaba el vino"

Leído esta mañana en la prensa. Cosa que podéis comprobar por vosotros mismos
.
Porque si esto lo digo yo, así, a palo seco, sin referirme a fuentes informativas, pensaríais que esta tontera se pasa de castaño oscuro

El susodicho científico, del cual la prensa da su nombre, pero no recuerdo, lo ha tenido que dar a conocer a otros científicos que den su visto bueno, porque si no es así, podría ser un desvarío de una demencia senil
.
Ya comprobado, se pasó la noticia a una agencia de prensa que la distribuye a todos los países del mundo
.
Me imagino que habrá prensa que no haya hecho ni caso. Que pasa de Tutankamon y sus vicios ocultos.

Pero yo lo leí esta mañana en un periódico, que no cito, pero que lo recogió como noticia de interés.
Decir que le gustaba el vino es decir que era alcohólico .La ingesta moderada de alcohol nunca es noticia. Aunque sea un faraón

Nadie podrá decir que esto no es cierto. Ni que lo es. A mí,

¡Qué queréis que os diga! me parece una memez, una majadería hablar de esto. Hablar de un algo que no tiene ninguna trascendencia histórica .Ni cultural, ni humana.

Solamente se puede salvar el tema si se toma como un divertimento pasajero. (Que es lo que yo estoy haciendo)

Pero si vamos a jugar, hagámoslo sabiendo que hay una maldición de Tutankamon para todos los que violaran su intimidad y su memoria
.
Cuando entras en una pirámide, como yo entré hace un montón de años, te sobrecoge un temor reverencial, un algo que te hace sentir que estás violando un sueño eterno
.
Como hemos sido, están siendo y serán miles y miles los turistas que visitamos estas tumbas, los que estamos perturbando su paz...la maldición nos tocará a poco
.
Este investigador se está pasando de la raya y puede ser, Dios no lo quiera, que sobre él caigan las iras de un Tutankamon enojado.

Y sobre todo si tiene mal vino. Como apunta el investigador.

Otro riesgo no corre. No se conocen parientes cercanos del faraón. Ni herederos que puedan reclamar una indemnización por el perjuicio que se le ha ocasionado en su buen nombre. En su honor.
Verdaderamente no sé a como se cotiza hoy en día, el honor de un faraón.

Tutankamon se diluyó en la Historia dejando un reguero de fantasía. De leyenda. De un desmedido interés por su vida. Cierto es que estuvo rodeado de un carisma especial que traspasó los siglos
R.I.P

2 comentarios:

muxica dijo...

Perdona Isabel que hace mucho que te mando un abrazo, aunque siempre te leo.
Eres genial. Un abrazo

La Filistea dijo...

YO pienso lo mismo que Muxica, Ysabel, te leo y eres mi inspiración.

Que todo esté bien en tu vida.