domingo, 23 de septiembre de 2007

BATALLA QUE NO HAS DE GANAR…

Ni plantearla .Sabes de antemano que te enfrentas a una posible derrota .Que este fracaso mengua tu autoridad, tu prestigio y que te quita fuerza para futuras decisiones.
Todos los que tenemos hijos, y con el tiempo nietos, sabemos de esos caprichos consentidos. Sabemos de esas cabezonerías y enfurruñamientos para salirse con la suya y sabemos las consecuencias de una actitud permisiva.
Batalla que no has de ganar…
En estos días, aquí en España, incluida Castilla la Mancha, estamos viendo, permanentemente, como el Gobierno le está echando un pulso al personal.
Se legisla de una manera irreflexiva y muchas veces absurda. Se dictan normas que, de antemano se sabe que no van a ser cumplidas. Se permiten situaciones que al intentar cortarlas crean un conflicto de gran envergadura. Porque durante un tiempo fueron toleradas. Fueron permitidas.
Que yo me acuerde, y no me voy a remontar a muchos años, se legisló sobre la moral en la televisión. Se pensó, acertadamente, que el cariz que estaban tomando ciertos programas, no podía permitirse. La falta de ética y buen gusto estaban llegando a unos límites a los que había que poner freno.
Y se habló de horarios. Se legisló teniendo en cuenta a los niños. De multas. De frenos. En una palabra de las medidas necesarias para acabar con esta situación.
Y se perdió la batalla .Ese pulso lo perdió el Gobierno y lo ganó la procacidad y la desvergüenza.
Hoy en día, echamos de menos aquellos programas que nos escandalizaron por su mal gusto e inmoralidad, porque, comparados con los de ahora, aquellos se quedaron para ser vistos por ursulinas en días de retiro espiritual.
Y legislan, sin meditarlas, unas normas para dejar de fumar. Unas normas tan disparatadas, tan absurdas, tan sin sentido, que se quedan rápidamente en agua de borrajas. Se quedan en un rotundo fracaso para los que legislaron estas leyes. Que no se cumplieron ni se van a cumplir. Porque los de a pie, sabemos más que los que van a caballo. (Caballeros en el poder.)
Y se reparten unas octavillas animando a las niñas de E.G.B. o como se llame ahora, a conocer y disfrutar de su cuerpo. Con amiguitos. O si el pudor se lo impide con amiguitas... Total da igual... Y deprisa y corriendo tienen que recoger velas, en este caso octavillas. Y fracasan en este intento de legislar tal disparate.
Y gana la batalla la decencia. El sentido común. Y fracasa el impudor. Pierde la batalla él, o la que nunca debió plantear este despropósito.
Y se toleran situaciones en colegios e institutos de falta de respeto a los profesores, De permisividad excesiva. Se confunden la libertad de ser personas dignas de respeto con el servilismo y se olvida que el respetar tú a los demás te hace a ti respetable.
Y se habla de viviendas, de progenitores, de matrimonios confusos, de divorcios acelerados... Se habla de un montón de cosas que, a mí, personalmente, me hace pensar que se está gobernado al buen tuntún.
Que la Ley está diciendo, sin lugar a dudas, que ese delito merece cárcel. Y que el susodicho no entra en ella. Que esa manifestación no está permitida y ahí los tienes en las principales calles de la ciudad..
Que van a prohibir y no prohíben. Que van a propiciar y no propician. Que van a ser transparentes y no se aclaran. Que van a ser estrictos y son permisivos...
¿No sería mejor ir tomando medidas, drásticas medidas, con el código en la mano, que tanta amenaza incumplida?
Me recuerda mucho a esos padres a los cuales les oyes decir con frecuencia:" La próxima vez que hagas esto te voy a..." Y esa actitud, esas palabras, siempre traen, inevitablemente, una próxima vez. Sin lugar a dudas.
Y ahora vienen los regalos, los descuentos, las ayudas… Sin reflexión, sin hacer cuentas, sin ver si el momento económico es oportuno. Sin detallar condiciones, sin ver otras consecuencias.. Seguimos con gobernar al buen tun tun.
Y ahora que caigo, estoy hablando mal del gobierno… Pero no lo borro. Que cuesta mucho hacer y volver a hacer.

1 comentario:

Mª Gemma dijo...

Totalmente de acuerdo con tu articulo.
Es un placer leerte.
Un abrazo