viernes, 28 de diciembre de 2007

LOS OPONIBLES

Yo quería titular este artículo " los oponentes".

Me refiero a los que se oponen. Pero mire Vd. por donde, no está en el diccionario. Y no me voy a ir fuera del tiesto (quería decir texto). Me remiten a oponibles. El ble de poder, o ser capaces de...Se me sale la cultura por las orejas.

La "oponibilidad" (Ni lo miro. Para qué, si no va a estar...) creo que es genético.

No es que lo creo. Es que estoy convencida. Esto forma parte de la naturaleza.

Desde el gusano, hasta un Magistrado del Tribunal Supremo. Necesitamos tener enfrente un enemigo con quien combatir, con quien dejar claro nuestra superioridad, nuestra fuerza, nuestra razón.

Cuando digo combatir, me refiero a la lucha en el sentido más amplio de la palabra. Dialécticamente incluido. Desde sus niveles más bajos, gritando más que el contrario, hasta el aportar argumentos y razones hasta la extenuación. Casos ya, muy poco frecuentes, el liarnos a mamporros y no quiero llegar hasta la bomba atómica o las armas de destrucción masiva, porque me parecen ejemplos excesivos.

Cuando no hay ocasión para un cambio de impresiones o de diálogo... Para eso se ha inventado el fútbol. Para que tengamos nuestro oponente.. Para que nos desgañitemos durante dos horas y echando mano de nuestra mejor colección de improperios, los dediquemos a nuestro enemigo.

Fijaos bien que cada vez ponen al " oponente" en campo contrario para evitar el que, gritando siempre hacia el mismo lado nos de tortícolis.

Hay que dejar claro, de la forma que sea, el que, el equipo contrario, nuestros oponentes, nuestros enemigos, son unos "mantas" . Nada que ver con que nos hayan cascado un rotundo cuatro a cero, Son unos mantas.

Enemigos acérrimos. Pero son unas enemistades muy curiosas. Sin mucho fondo. Sin mucho calado. Creo que es más apariencia que sentimiento verdadero.

Lo digo, porque esos mismos enemigos, los he visto saltar juntos, cogidos de los hombros y con la alegría compartida de haber ganado al Manchester. (Digo el Manchester porque es el único que me suena,. . no vaya a decir otro que no sea un equipo de fútbol)

¿Qué quiere decir esto?. Pues que necesitamos tener un oponente

.Si el oponente no existe hay que crearlo. Si quieres que la gente se exalte, se emocione, se afiance en algo, dale un oponente. Y ya lo tienes emocionado, exaltado y dispuesto a la lucha.

Decía que desde el gusano... Vi hace unos días un documental en el que dos escorpiones luchaban a pinzas partidas (los humanos a brazo partido) en un desierto. No había nada por lo que luchar. Ni se veía comida, ni un sombrajo, ni una escorpiona seductora... Nada. Y ahí los tienes, lucha que lucha que sería, pienso yo, porque en algo no estaban de acuerdo

Entre mujeres es a veces por cosas tan nimias como es si el gazpacho lleva pimiento rojo o verde. Nadie da su brazo a torcer y se defiende el propio pimiento como si fuese de la familia. A veces la discusión queda en tablas cuando una dice: Voy a probar el verde.

Uno de los ejemplos más claros de lo que estoy diciendo, se da en la Semana Santa de Sevilla.

Todo un espectáculo de rivalidad entre los cofrades o devotos de dos Vírgenes o dos Cristos con distinto nombre

.

Voy a escribir para que incluyan en el diccionario esta palabra,,, "Oponente" pero ¿ a quien dirijo la carta?

Tampoco se el teléfono ni el móvil de ninguno de estos señores. Y verlos...Estoy segura que no

les voy a ver.

1 comentario:

La Filistea dijo...

Jajaja, extraño que cualquier manifestación de la naturaleza tenga un oponente como el de los escorpiones, es como que nos gusta andar en rivalidades cierto?..

Abrazos mi querida Ysabel.